jueves, abril 14, 2005

Agua que no has de beber...

El agua que cae del cielo no se puede beber.
El sulfuro corroe la piel y destruye lo que brota del suelo.
Yo, mísera semilla que palpita un corazón de óxido y sal, resisto.
Protegida pero, con un armazón de piedra construido por los grandes muros de la indiferencia.
Gracias a ti, iluminaré mi camino que me guiará hacia la Nada...
En nuevo tiesto, no he encontrado mi norte. Es difícil avanzar con tanto viento de cara....