lunes, mayo 08, 2006

La Visita y la Puerta Enramada.

El tiempo, fugaz. ¡Ha pasado tan deprisa!
Y sin embargo, aquí estoy en el mismo lugar.
Relajé mis ojos para oír mi corazón. Saber lo que quería. Notar mis pulsaciones.
Cada una de ellas dictamina mis pasos... pero hoy, sólo mi sueño.
Ha sido placentero, no hay que negar. El cansancio acumulado mantenía mis piernas en vela.
Agazapado en las tinieblas esperaba Morfeo para que, al más mínimo despiste ¡Zas!
Me lanzará el polvo amarillo que te invita sin violencia a caer rendido a sus cálidos pies.
Aunque no lo parezca no amanezco. ¿Hoy debe de ser Lunes o Martes o Miércoles...? Sólo son nombres...
Hoy es lo que es y en el momento que es.
El sol esta en el horizonte y tiñe de naranja el hemisferio.
Me invita a levantarme, a estirar mis adormecidos músculos.
Me suscita: ¡Date Prisa! Ahora me voy, pero volveré...
El cielo naranja, igual que el fruto, pasa de su citado color al oscuro. Apagándose, muriéndose rápidamente expirando por última vez un soplo oscuro que, de forma misteriosa, enciende pequeñas luces que envuelven el mundo y le dan sentido a una esfera azul en el espacio.
Mis ojos acostumbrados divisan nuevas pupilas, mis oídos retardados escuchan chasquidos de ramas. El Olfato me permite ver una fragancia en el aire.
No estoy sólo.
Pupilas_Ramas_Olor me habló: Te esperaba.
- Yo no. ¿Esperas acaso a todo el que pasa por el sendero?
Pupilas_Ramas_Olor : Puede. Hoy sólo te esperaba a ti.
- Que dura tarea es la tuya : esperar.
Pupilas_Ramas_Olor : Sería dura si dudara. No he dudado y te he esperado.
-¿Para que me esperas?
Pupilas_Ramas_Olor : Para ayudarte. Se lo que buscas y no está lejos.
- ¿Por que debo dejarme ayudar? El camino he de crearlo sólo.
Pupilas_Ramas_Olor :Quizás. Pero te has detenido aquí, donde yo te esperaba.
- Gracias por esperar, pero no necesito tu ayuda. Partiré por el Camino del Norte.
Pupilas_Ramas_Olor : ¿Tan seguro estás?. No sabrás por que has elegido sin meditar.
- Ya se quien eres y tu misión. Gracias.
Pupilas_Ramas_Olor : Nos volveremos a encontrar. Recuerda: El camino del Norte no hace mención de sus secretos.

Las pupilas se contrajeron y la densa fragancia se volatilizó en el aire, dejando un surco en el suelo alrededor de las ramas secas caídas.
Conocía su leyenda, pero no su sagrada presencia. Ahora sé que voy por buen camino.

En el suelo entre las ramas, tres piedras: Naranja, Azul y Negra.
Ashurt: Naranja como el cielo al Ocaso, Ligera, Fina y Plana como un plato.
Dinsharj: Azul como la sangre sin nutrir, Cono Afilado de basto peso.
Nehragh: Negra como la Nada, Esférica, Redonda e Infinita de cobertura brillante.

La bolsa se ha llenado, pero cada una en un hueco.
Juntar dos es misterioso. De efectos inciertos y resultados inseguros.
Juntar más es necesario pero no es lugar ni momento.

Debo partir.
Alzo mi cuerpo y desciendo al sendero interior. El sendero del Norte es el que se debería tomar en todos los casos.
Pero este no es uno de esos.

Ante mí, una puerta de ramas. El pomo, un fruto.
Doy tres golpes y espero.
La puerta se abre ante mí y me muestra los primeros misterios.
Mi primer Reto en este camino.
225 ramas de anchura variable llevan a 225 sitios diferentes. Sólo hay dos correctas.
Bajo las ramas, más ramas muertas en punta, esperando.
También los restos de seres que erraron en su búsqueda y ramas quebradas sin posibilidad de volver a crecer.
Caer no es una opción.
Es el momento de sacar las piedras, pero sólo dos de ellas...